A flote sin ayudas

Centros de empleo afectados por el retraso de incentivos de la Junta, como Fepamic, relatan a ABC su crítica situación.

El retraso de las subvenciones de la Junta de Andalucía a cerca de una treintena de centros especiales de trabajo de Córdoba está provocando, en algunos casos, la toma de decisiones drásticas —como la reducción de plantilla—; en otros, gestores y empleados se mantienen en la cuerda floja a la espera de que lleguen los pagos. Pero la crisis sacude el alambre desde ambos extremos y si no llega pronto ese colchón económico, caerán al vacío.

Entre los damnificados por las demoras de las ayudas destaca la Federación Provincial de Asociaciones de Minusválidos Físicos y Orgánicos (Fepamic). Su presidente, Antonio Hermoso, cambia el tono y se muestra pesimista «ante la que se nos puede venir encima», asegura. El colectivo está pendiente de los abonos de 2009, 2010 «y lo que llevamos de 2011». En total, más de tres millones de euros que no llegan. «Hemos tenido que tirar de nuestros ahorros, unos 2,5 millones que teníamos reservados para construir una residencia en Palma del Río. Ahora, el proyecto está totalmente parado. En cuanto al dinero, ya nos lo hemos gastado todo», lamenta.

Desde la Administración autonómica se había prometido a Fepamic que cobrarían en diciembre. «Después dijeron que de agosto no pasaba, pero sí pasó. Ahora lo único que nos han adelantado es que no saben cuándo podrán abonarnos las ayudas. Eso es lo más desmoralizante», afirma Hermoso.

Si la situación sigue así, corren serio peligro las nóminas de los más de 400 empleados —la mayoría discapacitados— de la federación. «Este mes sí hemos podido pagarlas, pero el que viene no sé cómo vamos a hacerlo porque no tenemos fondos», apunta su presidente.

Pero Fepamic no es la única que cruza los dedos para que las ayudas lleguen ya. Desde Cecobor, empresa dedicada a la jardinería y reparto de publicidad, entre otras actividades, su presidente, José Jiménez, advierte que su situación es «crítica».

A los incentivos pendientes de la Junta —les deben los de 2010 y 2011—, se suman facturas que todavía no han cobrado del Ayuntamiento de la capital. «Vamos a tener que vernos obligados a presentar un ERE temporal que afectará a los cuatro trabajadores con discapacidad que tenemos empleados. No podemos mantener sus sueldos», indica.

También en la capital, la firma Atenea Limpieza Integral, dedicada a servicios de limpieza en general y que emplea a ocho discapacitados, figura en el grupo de centros especiales de trabajo en la lista de espera de las ayudas. Sus socios, Néstor Montero y Rafael Molina han optado por suprimir sus sueldos para sobrevivir un poco más. «Confiamos en salir a flote, pero lo estamos pasando francamente mal. Estos retrasos deberían abonarse después con un interés de demora», apunta Montero.

Más suerte han tenido los empleados de la firma Azahara Sur —centrada en trabajos de carpintería y que tiene empleados a siete discapacitados—, que ha percibido parte de la ayuda que se les debe, aunque todavía hay abonos pendientes. Su gerente, Dolores García, asegura que «desde el mes de julio me las estoy viendo y deseando para pagar las nóminas». De hecho, a finales de agosto la sociedad no contaba con un euro para los sueldos, «pero tenemos la suerte de pertenecer a un grupo de empresas y, ante situaciones críticas, nos ayudamos mutuamente», aclara García.

Con los 14.000 euros que han percibido, «podremos saldar los salarios de septiembre y algo de octubre, pero ese mes será duro porque tendremos que hacer frente a los impuestos que tocan; para pasarlo necesitaríamos unos 30.000 euros», dice la gerente.

«Y lo peor de todo —continúa García— es que está todo muy parado. No tenemos ingresos. Entré en este trabajo en 2005 y nunca jamás me había encontrado una situación como ésta».

A punto de cerrar

En la provincia, también hay empresas que emplean a personas con discapacidad esperando cobrar los incentivos de la Junta. Es el caso de Jafocor, con sede en La Carlota, que presta múltiples servicios que van desde la fotografía en general, a la limpieza viaria y de edificios, y gestión de aparcamientos, entre otros.

Su presidente, Antonio Montoro, asegura que están esperando las ayudas de 2010 y 2011. Pero para ellos ya es demasiado tarde. Estos retrasos sumado a otros impagos del Ayuntamiento carloteño han obligado a la firma a reducir la plantilla de catorce trabajadores a cuatro, todos con discapacidad. «No nos ha quedado más remedio», apunta.

Curiosamente, la firma, constituida como sociedad cooperativa andaluza en septiembre de 1997, ha sido reconocida por la Junta de Andalucía con el premio Arco Iris por la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia, en la modalidad de Mejor iniciativa cooperativa, «y quizá tengamos que echar el cierre».

Jafocor estuvo manteniendo la limpieza viaria de la ciudad, a pesar de los atrasos en los cobros, hasta el pasado mes de mayo, en que agotó su liquidez para pagar a los trabajadores. En la actualidad la limpieza de calles, parques y jardines de la ciudad se realiza a través del empleo temporal para personas en situación de paro.

La Asociación de Centros Especiales de Empleo de la Comunidad Andaluza (Aceca) advierte que estos centros están haciendo un «gran esfuerzo» para sobrevivir, según su presidenta, María del Mar Martín.

«Estos centros emplean a personas con grandes dificultades de inserción laboral, que no pueden acogerse a cualquier puesto aunque no sea de su especialidad, porque, primero, por su discapacidad hay cosas que no pueden hacer y, segundo, la mayoría cuentan únicamente con la formación que han adquirido en el centro especial de empleo para un puesto de trabajo determinado», apunta.

Publicado por ABC 16/09/2011

Inicio de sesión